Huyendo del mal tiempo de Barcelona nos hemos escapado una semana a las Islas Canarias para descubrir Tenerife y sus maravillosos paisajes. Las islas Canarias son un regalo para los turistas que huyen del frío y vienen buscando un cálido rayo del sol en los meses más grises de la península.

Volamos el sábado por la noche con el último vuelo del día, unas 3 horas que pasaron “volando” ya que nos habíamos descargado un par de pelis y nos llevamos unos bocadillos para cenar.

Tenerife tiene dos aeropuertos, nosotros aterrizamos en el del sur y en mismo aeropuerto recogimos el coche de alquiler que habíamos reservado previamente. Cuando hagáis reserva de vehículo online veréis precios son muy económicos (4, 5, 6 euros al día) pero al final lo que no te cobran por un lado te lo van a cobrar por otro y si lo que buscas en tus vacaciones es tranquilidad no puedes asumir riesgos de fianzas o seguros a terceros, un vehículo a todo riesgo con asistencia en carretera te costara unos 15€ al día.

Día 1. Descubriendo el sur

Playa la mareta, el medano y playa Poris

Nada más salir del aeropuerto fuimos hacia Playa de la Mareta, donde nos esperaba nuestro amigo David que estaba de acampada con la furgo. Dejamos el coche en la calle Sirenita, una calle llena de furgonetas donde dormimos del tirón sin apenas un ruido. Nos despertaron los primeros rayos de sol que nos avisaban del precioso amanecer que íbamos a tener la suerte de presenciar.

Bañito de primera hora y nos fuimos a desayunar al pueblo del Medano. Un desayuno contundente, bocadillo, zumo de piña natural y barraquito. El barraquito es lo que en Barcelona llamamos café bombón (café con leche condensada).

El pueblo del Médano es un pequeño pueblo pesquero donde el viento sopla a todas horas, por eso es típico hacer Kite surf o surfing en sus playas. Buscamos un lugar tranquilo, una ola pequeña, una tabla de corcho y intentamos surfear. Matizamos lo de intentamos no se nos dio demasiado bien aunque eso no nos quito el hambre, tras remar varias olas sin demasiado éxito buscamos un restaurante cerca de la playa que sirviera platos típicos como el Bonito en salmorejo o el queso asado.

El día termino tomando Clipper en la Playa de Poris, una playa ideal para iniciarse al body board.

Día 2. Visitando las ciudades

La Laguna y Santa Cruz de Tenerife

San Cristobal de la Laguna, conocida comúnmente como La Laguna fue declarada patrimonio de la humanidad en 1999. Lugar de encuentro de jóvenes y estudiantes que asisten a su universidad, la primera que hubo en Canarias. Las calles peatonales del centro están siempre llenas de vida, recorrerlas te transportara a un viaje por la historia guanche.

A menos de 15 min en coche desde La Laguna encontramos Santa Cruz de Tenerife, la capital de la isla de Tenerife cuenta con lugares tan emblemáticos como el auditorio de Adán Martín, el TEA (Tenerife espacio artístico) o la plaza de España.

Quedamos fascinados por la arquitectura del auditorio que desde lejos ya se percibe su forma de ola pero una vez estas cerca no puedes dejar de hacer fotos de todos sus detalles. Tiene un restaurante donde sirven menú del día pero decidimos movernos al centro de la capital para comer pescado fresco en el restaurante La Hierbita donde nos atendieron de lujo.

Después de comer visitamos el TEA que en ese momento tenia una exposición de pintura y poesía inspirada en la tradición canaria del siglo XX. El TEA a parte de las salas para exposiciones cuenta con un auditorio donde celebran festivales de cine o música y una moderna biblioteca donde puedes tomarte un silencioso descanso leyendo la prensa.

Día 3. Recorriendo el nordeste de la Isla

Parque Rural de Anaga

A escasos minutos en coche de la capital se encuentra Anaga, un parque rural declarado Reserva de la Biosfera que conseguirá que caigas rendido ante su bellísima cordillera de cumbres recortadas.
Unos profundos valles y barrancos descienden de ella hasta el mar en el que te esperan unas fantásticas playas.

Te recomendamos que dediques un día a recorrer todo el parque rural, subir por la parte de Tagana y bajar por la parte de San Andrés, de este modo pasaras de los intensos tonos verdes a los marrones más cálidos.

Tu primera parada será en el Mirador La jardinera, no tiene perdida si pones en google maps “mirador de Jardina”, una vez llegues allí entenderás la maravilla de día que te espera y seguiras subiendo hasta el mirador Cruz del Carmen. Aparca el coche y adentraté en el sendero de los sentidos una ruta a pie de 45 min (muy bien indicada) que te hará creer que estas viviendo un cuento de duendes.

Nos vamos en busca del mar, un buen tramo de curvas nos lleva a la playa de Almáciga (Tagana) donde paramos a comer, nos recomendaron el restaurante Casa Africa pero ese día habíamos comprado comida así que comimos en la playa, un par de curvas más arriba se encuentra Benijo donde encontraras un par de restaurantes.

Deshacemos el camino y bajamos por la parte contraria a la que subimos para llegar a la playa de las Teresitas, una larga playa de arena rubia con chiringuitos y hamacas para acabar un día redondo.

Día 4. Nos acompaña David

Orotava, Puerto de la Cruz, Garachico, Charco los chochos y Chiringuito las Salinas.

Bajamos el ritmo porque hoy nos acompaña David, un amigo de Barcelona amante del surf que se fue a vivir a Tenerife hace más de un año y que ese día pidió fiesta en el trabajo para descubrirnos una bonita parte de la isla.

Empezamos el día caminando por las calles de la Orotava, visitamos la casa de los balcones y el exterior de la casa de las alfombras. Cogimos el coche y pusimos rumbo a Garachico con una parada en Puerto de la cruz, una zona turística conocida por el Lago Martiánez, un lago artificial de agua marina con bares, restaurantes y un casino.

Garachico es un sitio genial, tiene mucho encanto e historia y su playa (El calenton) tiene una parte habilitada como piscina natural. David nos confiesa que si nos gustan las piscinas naturales de Garachico nos lleva a el Charco los chochos en Los Silos, allí vamos a estar mucho más tranquilos.

Acabamos el día en el Chiriguito las Salinas de Arona, atardecer en el sur de la isla, con música en directo y mojitos, no se puede pedir más.

Día 5. La joya de la corona

Icod de los vinos, subida al Teide, acantilado los gigantes

Hoy queremos subir al Teide, pero antes de empezar a subir por su parque nacional paramos en Icod de los vinos para fotografiar el drago milenario y ver si conseguimos entradas para la cueva del viento.

Como era de esperar nos quedamos sin entradas, solo los previsores que organizan sus viajes con antelación y reservan las entradas online pueden visitar la cueva nosotros nos vamos para el Teide.

Maravilloso paisaje durante toda la ascensión en coche hasta la cumbre. Allí hay una zona de aparcamiento y un funicular que sube hasta el pico por 30€ por persona.

Bajamos del Teide hacia el acantilado los gigantes por Tamaino, a la izquierda veras el cartel de la Areperia, allí paramos a comer. Un bar de toda la vida con una señora muy amable que no nos desvelo su secreto para cocinar unas buenas arepas.

Acabamos el día con las preciosas vistas del acantilado de los gigantes.

Día 6 – Un poco de relax

Punta hidalgo y bajamar

Día de piscinas naturales, playa, cocinar carne de fiesta, papas arrugas y esta vez de la mano de Amparo y Rosa, dos tinerfeñas simpatiquísimas descubro el secreto para cocinar unas buenas arepas.

Pasamos un día genial y volvemos a casa felices, con ganas de seguir descubriendo las maravillosas islas canarias.

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